La vida y el amor


…”No hemos podido coincidir dos personas en los conceptos del amor y de la vida.”…

El amor es solo un término, una palabra que resume un estado emocional, somos máquinas-biológicas altamente sentimentales, la creación de la vida como nosotros la concebimos y la entendemos no se podría llamar vida si no estuviéramos cargados de emociones y sentimientos.

Pero somos máquinas-químico-biológicas terminales, nacemos-crecemos-sentimos-y-morimos, este experimento biológico llamado “humanidad” fue diseñado con propósitos que van más allá de nuestro entendimiento, no necesariamente fue concebido para nosotros mismos, sino para estudio y beneficio de otras esferas más altas a la humanidad.

Nosotros somos solamente el laboratorio de una civilización más avanzada, somos el campo de pruebas, los conejillos de indias, experimentan y estudian con nosotros, con nuestras emociones, con nuestros sentimientos, con nuestra salud, con nuestros padres, con nuestros hijos, con nuestros hermanos y amigos, aprenden de nuestro comportamiento, nos estudian y nos enfrentan a riesgos y problemas que ellos mismo no quieren o no pueden enfrentar por si mismos y buscan en nosotros soluciones a sus propios problemas, reales o ficticios.

Lo que nosotros pensamos que es real, lo es solamente para nosotros. Las verdaderas aspiraciones de la humanidad están truncadas y entrecortadas por decisiones y aspiraciones ajenas a su creación. Somos ajenos a todo lo que nos exponen. Vivimos un mundo y una realidad sabiendo que no es lo que nosotros queremos para nosotros mismos, ni lo que aspiramos para la humanidad entera. Solamente puede “creer” aquel que no sabe, obviamente yo no puedo creer lo que ya se, el saber siempre fue ridiculizado y desviado por la ignorancia, y es así justamente como se apaga la luz del conocimiento y se desvía el camino a la verdad.

Al confrontarnos a todo problema y enfermedad, es justamente como nosotros también mejoramos y llegamos a conocer mejor nuestras propias capacidades. No sabemos que tan rápido podemos correr hasta que nos ponemos a correr y a medir nuestra velocidad. Las pruebas a la humanidad si bien pueden calificarse como necesarias para conocer mejor nuestras propias capacidades, estas no tienen ningún beneficio real al ser humano otro que permitírnos pasar a la siguiente prueba, la cual será de acuerdo a las necesidades e intenciones a la que nos somete el malvado que juega con nuestra existencia, después de eso, no importa si salimos vencidos o vencedores, nos elimina a todos por igual con la enfermedad y la muerte.

El perfeccionamiento de la raza humana no viene grátis, pero tampoco es un perfeccionamiento que tenga verdadera importancia. Aunque las cualidades del ser humano ya son innatas en él, no es así el conocimiento sobre ellas mismas. Somos nosotros mismos quienes hacemos nuestro propio sufrimiento más corto, más largo, o más duradero.

El problema de la riqueza y la pobreza no es una ecuación difícil de solucionar sino la persistencia de mantener a la humanidad en encontrar otras avenidas que no sean solo esas. Lo malo de todo esto es que, siendo nosotros solamente maquinas-descartables (dissposable units), ¿que importancia tiene en realidad para el ser humano si resolvemos o no resolvemos cualquier problema?

Somos una máquina químico-biológica creada con la única intención de resolver problemas. Aún los que no son nuestros. Desde que somos niños demostramos una tendencia natural a destruir y construir o componer todo. Esto no nos enseñan nuestros padres, ni fuimos a la Universidad de Harvard a aprenderlo. Nacemos con el DNA ya predispuesto a todo lo que ya somos aún antes de nacer. El genoma humano es una codificación genética altamente desarrollada por una mente cuyos conocimientos rebasan a los de toda la humanidad entera. Somos esencialmente máquinas para resolver problemas, y tenemos que destruir para reconstruir. Y en cada reconstrucción lo vamos haciendo mejor. Hasta que nos volvemos a dar cuenta de las imperfecciones de lo construido y debemos destruirlo otra vez. Y el ciclo se repite.

La humanidad destruirá al capitalismo, al socialismo, y al comunismo, por que ninguna de esas filosofías o formas de vida responde a las verdaderas necesidades del ser humano. Pero ¿quien les hizo creer a ustedes que la vida misma se trata del ser humano? ¿No fue acaso Dios mismo quien impuso los tronos y reyes? ¿y por ende, la riqueza y la pobreza? ¿como pueden ustedes asumir que la vida, como nosotros la conocemos, sea un premio, y no un castigo?

Nos usan, … nos abusan, … y despues nos matan.

2 Samuel

14:14 Porque de cierto morimos, y somos como aguas derramadas por tierra, que no pueden volver a recogerse; ni Dios quita la vida, sino que provee medios para no alejar de sí al desterrado.

Juan 6:53 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.  El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.  Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.  El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.  Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.  Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.

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