La cleptocracia en la que ahora vive el Ecuador

roboSegún la Agencia de Transparencia Internacional, Ecuador vive una cómoda y fragante “cleptocrácia”, ocupando uno de los últimos puestos en transparencia de gestión, el puesto 118 de 176, y ubicándose entre los paises más corruptos del mundo. Superando en corrupción a México, Argentina e incluso a Bolivia.

La Corrupción Política

La Corrupción política, en términos generales, es el mal uso público, (gubernamental), del poder, para conseguir una ventaja ilegítima, generalmente “secreta y privada”.

El término opuesto a corrupción política es “transparencia”. Por esta razón se puede hablar del nivel de “corrupción” o de “transparencia” de un Estado.

Sayed y Bruce (1998) definen la corrupción como “el mal uso o el abuso del poder público para beneficio personal y privado”, entendiendo que este fenómeno no se limita a los funcionarios públicos sino también al ampa y al crimen organizado o delincuencia organizada.

También se define como el “conjunto de actitudes y actividades mediante las cuales una persona transgrede compromisos adquiridos consigo mismo, utilizando los privilegios otorgados”, esos acuerdos tomados, con el objetivo de obtener un beneficio ajeno al bien común.

Por lo general, la corrupción se apunta a los gobernantes o los funcionarios elegidos o nombrados que se dedican a aprovechar los recursos del Estado para de una u otra forma enriquecerse o beneficiar a parientes, amigos y secuases.

Todos los tipos de gobierno son susceptibles de corrupción política. Las formas de corrupción varían, pero las más comunes son el uso ilegítimo de “información privilegiada”, el “tráfico de influencias”, el “pucherazo”, el “patrocinio”, y también los “sobornos”, las “extorsiones”, los “fraudes”, la “malversación”, la “prevaricación”, el “caciquismo”, el “compadrazgo”, la “cooptación”, el “nepotismo” y la “impunidad”.

La corrupción facilita a menudo otro tipo de hechos criminales como el “tráfico de drogas”, las “narcovalijas diplomáticas”, el “lavado de dinero”, y la “prostitución ilegal”; aunque no se restringe a estos “crímenes organizados”, y no siempre apoya o protege otros crímenes.

El concepto de corrupción difiere dependiendo del país o la jurisdicción. Lo cierto es que algunas prácticas políticas pueden ser legales en un lugar e ilegales en otros.

En algunos países, la policía y los fiscales deben mantener la discreción sobre a quien arrestan y acusan, y la línea entre discreción y corrupción puede ser difícil de dibujar. En países con fuertes intereses de grupos políticos, las prácticas de corrupción se dan con más facilidad.

La gran diferencia entre el ejercicio del poder por el Antiguo Régimen y el mundo democrático, es que en el Antiguo régimen ese ejercicio era marcadamente patrimonialista. Sin embargo, en los regímenes democráticos, al recaer la soberanía en el pueblo, el ejercicio del poder tiene que responder ante la nación.

Por otro lado, resulta muy útil las aseveraciones de Theobald, quien, además de definir la corrupción como “el uso ilegal del oficio público para el beneficio personal”, intuye que en el mundo preindustrial las dependencias personales dieron paso -en el mundo industrial- a la codificación formal de las organizaciones sociales, buscando la eficiencia.

Sin embargo de ser ilegal, la corrupción tiende a beneficiar a segundos mediante los lazos familiares o de amistad, los cuales perduran con más presencia conforme se desciende en la pirámide burocrática.

Los países desarrollados también presentan casos de corrupción, pero ésta tiende a frenarse cuando se dan aumentos extraordinarios en la cantidad y la calidad de los medios de producción, y también si se diera una economía internacional basada en un “sistema estable de intercambio de valores, bienes y servicios”.

La corrupción política es una realidad mundial; su nivel de tolerancia o de combate evidencia la madurez política de cada país. Por esta misma razón existen entidades nacionales e internacionales, oficiales y privadas, con la misión de supervisar el nivel de corrupción administrativa tanto nacional como internacional. En el campo internacional, como es el caso de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de los Estados Americanos (OEA), y Transparencia Internacional.

Además, la corrupción no es sólo responsabilidad del sector oficial, del Estado o del Gobierno de turno, sino que incluye muy especialmente al sector privado, en cuyo caso se puede hablar de corrupción empresarial o de tráfico de influencias entre el sector privado y el público.

En muchos países, como en los de Latinoamérica, dicho sector tiene una gran influencia estatal y por lo tanto el nivel de corrupción presente en esos países tiene mucho que ver con la manera en la que se comporta el sector privado en conjunto con los sistemas políticos.

Una situación de corrupción política “sin restricciones” se conoce como “cleptocracia”, término que significa literalmente “gobierno de ladrones”.

Mas detalles en:

http://issuu.com/transparencyinternational/docs/cpi_2012_report/5?e=0

 

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