Los “Piratas del Caribe” siguen saqueando a nuestra América

Ecuador y varios países latino americanos retrocedieron más de 500 años en la historia, al sucumbir al dominio de la moderna delincuencia organizada denominada: “Socialismo del Siglo XXI”, producto del liderazgo de los hermanos Fidel y Raúl Castro, en el Foro de Sao Paulo.

Al igual que la empresa conquistadora de los reyes españoles en 1492, encargada de doblegar, saquear, asesinar, y dominar las nuevas tierras descubiertas en América, el socialismo del Siglo XXI con sus farsas y patrañas dominó con irracionalidad, asesinó sin pudor, saqueó sin medida y conquistó países y regiones enteras, gracias al ingenio del pirata caribeño Fidel Alejandro Castro Ruz y su heredero al trono, su hermano, Raúl Modesto Castro Ruz.

Fidel, su hermano Raúl, sus marinos, y sus cómplices más cercanos, son quienes se reparten el botín de esta nueva empresa, entre ellos:  Diosdado Cabello y Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Rafael Correa Delgado, Evo Morales, el fallecido Hugo Chávez y sus herederos,  los Kichtner en la Argentina, Dilma Vana da Silva Rousseff, Daniel Ortega y su familia en Nicaragua, y muchos otros de la misma estirpe y calaña traidora en varios países del mundo.

La gran empresa iniciada a finales del Siglo XX e inicios del Siglo XXI, tomo muchos años de preparación y desarrollo, pero finalmente dió grande resultados. Empezaron desde México a Colombia, después Brasil y Bolivia, y luego siguieron con Chile, Panamá, Nicaragua, Ecuador y El Salvador.

En Colombia se enquistaron bajo el nombre de varias organizaciones paramilitares del calibre de las FARC.  En México ya estaban enquistados en el poder federal, y en Chile llegaron por primera vez al poder con el presidente Salvador Allende. Pinochet los sacó de Chile a balazos y bombardeos, truncando sus aspiraciones de destruir a Chile.

Por donde pasaron hicieron exactamente lo mismo, robaron, saquearon, asesinaron, destruyeron las economías y debilitaron a sus fuerzas armadas, hasta donde pudieron, se apropiaron de todo los aparatos gubernamentales a través de poner cómplices y secuaces en el poder judicial, poder legislativo, fiscalías, procuradurias, contraloria, departamentos de policía y de fuerzas armadas. etc

Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Brasil y la Argentina, fueron sus más grandes logros, y su más cuantiosa remuneración a sus objetivos.

En todos los países que lograron dominar pusieron gente ultra ignorante pero eso si, bien ladrona y corrupta, gente fácil de maniobrar y manipular.  La gran mayoría, iletrados ignorantes incapaces de poder leer y escribir correctamente, pero fieles sanguijuelas corruptos y malditos, capaces de encubrir toda clase de robo y crimen como sea necesario, hasta llegar a los límites más repugnantes de la historia.

El resultado está registrado en los periódicos y en la historia de cada uno de los países secuestrados. Todos los periódicos, documentales y vídeos recopilados en toda Latino América hablan de ello. La infame conquista de América por parte de los Piratas del Caribe del siglo XX y XXI, fue un éxito; y les trajo consigo, grandes recompensas políticas y económicas.

El poder político, económico y militar logrado constituye ahora una de las fuerzas más grandes y más graves que afecta a todos los países democráticos del hemisferio. Un país conquistado será el puente de impulso hacia otros países, financiando y hasta proveiendo soporte económico y toda la logística necesaria para conquistar el siguiente. La cadena se repetiría hasta conquistar toda Latino América, si fuese posible.

Argentina, Venezuela, Ecuador y Bolivia despertaron ya tarde de esta infamia, aunque todavía están bajo el yugo castro-comunista. Los militares y políticos corruptos son y han sido siempre su mejor asidero, gracias a quienes se mantienen todavía en el poder.

Los destrozos socio-económicos son astronómicos y de una criminal envergadura. Dejan a los países desbastados, completamente saqueados, y los endeudan a niveles imposibles de sobrevivir. Acompañan todos estos actos monstruosos con: la escasez de alimentos, la quiebra de los negocios, el robo de las riquezas nacionales, dirigen una supuesta redistribución de las tierras en donde sus allegados narco-traficantes son adjudicados enormes extensiones de terreno, minas y recursos naturales.  Adquieren ilegalmente islas completas, desde donde camuflan el tráfico ilegal de estupefacientes. A través de testaferros se adjudican contratos multimillonarios, represas, petróleos, minas, construcción, etc.  y así continúan el saqueo económico y el lavado de dinero aún después de culminar sus gobiernos.

El resultado final es desbastador para todas las naciones y sus gentes. No así para sus gordas billeteras, obviamente. Los ignorantes, cómplices y secuaces, que escogieron para ponerlos en los respectivos poderes ejecutivo, legislativo y judicial, no tienen ni siquiera la capacidad intelectual para entender el daño incurrido a sus respectivas naciones. Estos no solo pecan de ignorantes y corruptos, sino de también traidores !!

No hay mayor diferencia con gobiernos anteriores

Lo sorprendente es que los gobiernos anteriores no fueron muy diferentes a estos malandros del Socialismo del Siglo XXI. Los gobiernos de derecha, de centro e izquierda de cada país, tampoco fueron delicados ni constructivos con sus propias naciones. El saqueo nunca terminó, ni paró de suceder, en ningún gobierno en Latino América.  El abuso de las arcas públicas fue el ingrediente principal de cada gobierno. Cada partido político que sube al poder se lleva el país entero a hombros, y hasta en fundas plásticas y talegas se llevan el dinero.

Ahora es mucho más grave la situación, porque el poder ya no reside en sus respectivas naciones, ni siquiera en sus parlamentos, sino que las naciones son ahora los títeres de macabros intereses internacionales. Y los pendejos se hacen justamente eso, se hacen los bien pendejos.

Se requiere de fuertes medidas de recuperación

La lección vivida demanda de todas las naciones una reestructuración global de sus aparatos de gobierno para no volver a caer en manos de piratas extranjeros. Para empezar, tendríamos que convertir a unas Fuerzas Armadas “traidoras” en Fuerzas Armadas “protectoras”.   A unos abogados y jueces “corruptos” en abogados y jueces “éticos”.  A unos políticos con la ética de rameras y cocineras de prostíbulo, en verdaderos vanguardias de la soberanía y del control de la corrupción. Habríamos de crear “conciencia de la realidad” en la población.  La iglesia Católica debería ser desterrada de todos los pueblos de América, no solo por corrupta sino por ser co-partícipe de esta barbarie.

¿Es posible reconstruir estos países ya desbastados por los Piratas del Caribe?

Yo lo dudo. Al menos, dudo que pueda haber una recuperación rápida y acorde a las circunstancias ya vividas.  Quizá se requieran “cientos de años”, o quizás “miles de años”, para que la gente aprenda y entienda que: el mal solo trae mal, y mal para todos.

Todos, incluyendo los herederos de estos mismos rateros,  tarde o temprano pagaran también por las irracionalidades de los primeros.

Así, de la manera como lo hacen los Piratas del Caribe, no se construye una civilización; sino que, al contrario, se la destruye a toda ella.

¿Cuando van a entender estos delincuentes organizados, y toda la humanidad, que mientras no se dediquen a construir el bienestar social y ha hacer el bien común, no habrá bienestar para nadie? ¿Cuando?

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