La sociedad tiene una enfermedad mortal

¿Cómo es posible que un individuo con características sexistas, egocentristas, rateriles, falto de moral y ética, y encima racistas, sea uno de los líderes políticos más importantes del país?

¿Qué es lo que está pasando con la sociedad?

Nuestra sociedad está enferma. Pero su enfermedad no es una sola enfermedad específica sino una cadena de enfermedades que en conjunto presentan un escenario desolador. Tiene varios males similares a aquellos que se presentaban en la sociedad alemana de la República de Weimar en la década de 1920. Después de la capitulación de la Primera Guerra Mundial, Alemania fue obligada a firmar el “Tratado de Versalles”, el cual imponía serias represalias a Alemania, por haber iniciado la primera catástrofe mundial.

Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Versalles_(1919)

Durante toda la década de 1920, Adolfo Hitler utilizó una retórica altamente beligerante, revanchista y racista, así como también la impopularidad del Tratado de Versalles, para persuadir a sus compatriotas alemanes por la senda del fascismo.

El populismo hace justamente eso. Toma el lado de una mayoria, cualquiera fuese esa, y se hace de esos votos.

Hitler, como todos los políticos racistas de su periodo en Europa, propagó la filosofía reaccionaria del filósofo inglés Hebert Spencer, quien encontró en la teoría evolucionista de Charles Darwin la fuente y cuna de sus estudios socio-económicos.

De acuerdo a la perspectiva de Spencer, el hecho de que Europa se convirtiera en el centro de la modernización y en el núcleo de grandes descubrimientos revolucionarios en los campos de la tecnología, economía, artes, política, física, entre otros, no fue una obra de la casualidad o del destino, sino que fue producto de un esquema natural de los seres (blancos) más fuertes e inteligentes de la tierra, sobre otras razas.

De acuerdo a Spencer, de no haber sido por su “gente blanca”, Europa no hubiera crecido en la manera como se desarrolló a lo largo de su historia. En tal forma, Spencer creó lo que en las ciencias sociales se conoce como la “Teoría Social Darwinista“, o el estudio y entendimiento de los fenómenos sociales a través de la evolución humana; o, en términos prácticos, “el racismo en su más alta expresión“.

Los hallazgos de Spencer tuvieron aceptación alrededor del mundo, principalmente en aquellas regiones donde los grupos minoritarios nacionales y étnicos empezaron a tener afluencia en sociedades dominadas por la cultura Occidental.

En Europa, particularmente en Alemania, los estudios racistas de Spencer fueron uno de los tantos elementos que motivaron al régimen de Adolfo Hitler a iniciar un proceso de linchamiento que desembocó en el Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial.


Algo muy similar sucede en la sociedad actual. No es una exageración ver cuando más de la mitad de la población apoya a líderes que tienen inclinaciones psicópatas y racistas. Así es como convierten un debate que quizás debería ser estrictamente económico o social, lo manipulan y convierten rápidamente en racial. Blancos contra negros, pobres contra ricos, estudiantes contra maestros, hijos contra padres, etc. cualesquiera sea la mayoría poblacional, … esa es la que aprovechan.

Esta gente populista muestra los dientes de alegría solo de pensar que su psicópata preferido, va a llegar a la presidencia, arrasando a las minorías que otros repudian o están en contra.

La sociedad está impregnada de enfermedades sociales que potencialmente le conducirá a dictaduras inéditas. Los valores morales y éticos dejaron de ser el patrón de comportamiento de la gente, y en su lugar, están siendo reemplazados por un liberalismo mediocre; que, aunque no tiene fundamentos intelectuales, si representa el quemimportismo social a toda disciplina, mientras el aprovechamiento inmediato de todo recurso es la norma.

La corrupción, el soborno, la coima, la persecución, los asesinatos, las desapariciones, las tranzas y la formación de grupos delincuenciales armados ya no son cualidades únicas de las pandillas, guerrilleros o grupos de pillos fuera de la ley; sino de movimientos y partidos políticos legalmente establecidos, que llegan al poder con toda la barbarie e ignorancia socio-politica de la realidad para desmantelar economías, reprimir a la sociedad, burlarse de todas las leyes posibles, y salir impunes de toda culpa gracias a los cómplices y secuaces debidamente apostados en puestos estratégicos. (Ejemplo: El socialismo del siglo XXI en toda Latinoamérica)

Los recursos de las naciones ya no van a la atención de las necesidades de la sociedad sino al sótano de la residencia de malandros cínicos y sanguinarios dispuestos a todos los horrores inimaginables cometidos contra la sociedad y el estado, con tal de sacar su botín no importa como.

La lista de delitos cometidos por estas pandillas es tan extensa que, jamas en la historia humana se ha visto un solo ser humano capaz de cometer tanto delitos en tan poco tiempo, y peor en todo el transcurso de su vida entera.

Apoderados de los aparatos de gobierno, controlan policías, seguridad pública, fuerzas armadas, y con ello reprimen inmisericordemente a la población mientras saquean todos los recursos del estado a niveles críticos y escalofriantes, que ponen en peligro la existencia misma del estado.

La sociedad y la economía quedan tan afectadas que sofocan a todas las instituciones del estado, condenándolas a una recuperación que en la mayoría de los casos es imposible.

Los países afectados no solo llegan a un inesperado deterioro socio-económico sino que su recuperación los va ha retrasar varios siglos. Esto claro, si es que lograran recuperarse. Lo mas probable es la desaparición de esas repúblicas por el asimilamiento de sus acreedores.

Ejemplos de esto países en plena decadencia por su corrupción excesiva son: Afganistán, Argentina, Brasil, Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Libia, Italia, Siria, Somalia, Sudan del Sur, Corea del Norte, Yemen,  etc.

Ver: http://transparencia.org.es/wp-content/uploads/2017/01/tabla_sintetica_ipc-2016.pdf

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