Carta abierta para el malandro José Serrano

Eduardo Veliz
Eduardo Veliz

José Serrano:

Soy Eduardo Veliz de Galápagos. El hombre a quien le ordenaste prisión por medio de un twiter por protestar en Galápagos contra los abusos y la corrupción de tu única razón de existir, Rafael Correa, en Junio del 2015.

Me hiciste secuestrar por policías encapuchados a las 12 de la noche. Fabricaste pruebas y ordenaste a los jueces sicarios de Galápagos que en una audiencia de fragancia de media hora, donde no tuve abogado defensor ni el derecho a la palabra, que me trasladen esa misma noche en un vuelo y avión especial esposado de pies y manos, a las 4 de la mañana, a la cárcel más peligrosa de Ecuador en Guayaquil. (La Roca )

La hora de la noche en la que se inició ese vuelo criminal me hizo pensar en los vuelos de la muerte de la época de los dictadores argentinos donde botaban al mar, desde un avión, a los luchadores sociales contra las dictaduras. Desde ese avión asesino, como un halcón desde las alturas, miré mi casa a través del cristal de mis lagrimas, envuelta en el crepúsculo de la aurora más bella que jamás mis ojos en vida volverán a contemplar, y lloré lagrimas de valiente e indomable luchador.

También ante el temor de que me fueran a botar al mar desde el avión, en mis pensamientos llegué a desear que el avión cayera y que muriéramos todos, pero ayer te vi y te oí en la asamblea, maldito desperdicio humano, te vi fingir que llorabas cuando mencionaste a tu familia, pero no lo lograste porque el llanto auténtico del sufrimiento se origina en el alma, allí donde vive Dios, y tú no tuviste alma ni Dios cuando hiciste sufrir y llorar a tantas familias con tus repugnantes crímenes, sirviendo a tu amo Correa y a tu desenfrenada ambición por enriquecerte corruptamente, por lo que pronto irás a la cárcel a vivir el infierno al que enviaste a cientos de inocentes, como lo hiciste conmigo que me tuviste en prisión en la cárcel “La roca de Guayaquil” por más de un año, donde estuve al punto de morir por los estragos de una huelga de hambre de 24 días que tuve que hacer para volverme visible, porque me tenías secuestrado en una celda de castigo con peligrosos criminales donde sin duda estaba también el que me iba a matar ahí dentro, y luego hubieras dicho cínicamente que fue una pelea entre reos. Pero Dios no lo permitió y aquí estoy libre, vivo, fuerte y feliz. Tú estás hoy ardiendo en las llamas de tu propio infierno que creaste con tus crimines.

Ayer, en tu mediocre actuación, quisiste llorar, y te salió sangre por la boca a cada mentira que dijiste por salvar tu puerca existencia pública, cual cobarde mafioso caído en desgracia, dentro de su misma familia de mafiosos. A partir de hoy, serás peor que un gallinazo expulsado de su bandada. Te convertirás en tu propia muertesina que comerás hasta que te auto elimines maldito engendro de Lucifer. Yo me declaro feliz de la forma como llegaste a tu fin y muerte pública. Quisiera decirte, miserable, que también me alegraré cuando te estén ejecutando en la cárcel a la que enviaste a morir a tantos inocentes.

ESTOY CONVENCIDO QUE AL IGUAL QUE YO, HABRÁ MUCHA GENTE EN ECUADOR QUE CELEBRA CONTENTO, PORQUE CON TU CAÍDA A LA MIERDA A LA QUE PERTENECES, SE INICIA UN NUEVO Y POSITIVO COMIENZO PARA EL ECUADOR.

Eduardo Veliz
Galapagos-Ecuador

 

 

Fuente: https://www.facebook.com/eduveliz/posts/1887968707911922

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