Y volvemos con la Asamblea de ladrones …

La Asamblea Nacional del Ecuador no nos deja de sorprender; entre tanto corrupto por todos lados, somos testigos privilegiados de cómo se delatan entre delincuentes. Si alguien señala a otro, ése otro lo amenaza con contar también sus delitos. Por último, Marcela Aguiñaga, en un casi descuido intelectual dice a los medios: “Si es el momento de un baño de verdad, que sea a todo nivel, empezando por la presidenta de la Asamblea”, con esto, imagino estimados lectores que no nos demanda mucho esfuerzo intelectual concluir que, con estas aparentes, sencillas e indefensas palabras de Aguiñaga, absolutamente todos están embarrados con el veneno de la corrupción; y, por ende, ostentan un rabo de paja difícil de medir.

Sofía Espín argumentó motivos infantiles para su defensa que sólo ratifican el delito, no se da cuenta que todos sabemos que es totalmente incoherente que, una fanática del delincuente Correa, vaya a visitar a una persona que ha delatado a su ídolo, salvo que sea para amenazarlo o comprar su silencio, pero eso sí, acto seguido, descargó todo su resentimiento contra sus colegas de oposición, esbozando algunas primicias de delitos que se mantienen en el limbo legal y que duermen el sueño eterno en algún archivador metálico del olvido y con óxido flagrante en la Contraloría y/o Fiscalía General del Estado. Lo propio hizo Norma Vallejo quien, a pesar de no contar con la oportunidad de defensa, a su salida de “la casa de la democracia”, se volvió una traidora, rompiendo ese secreto de sangre entre asambleístas, cuyo pacto seguramente lo realizan en la terraza, allí donde descubrieron ese templo entre diabólico y extraterrestre, y que obliga al silencio alcahuete, garantizando que todo lo que suceda en la Asamblea, se queda en la Asamblea.

Claramente, lo que dicen ambas ex asambleístas respecto a los demás, no deja de ser muy cierto, así como las responsabilidad de la misma presidenta de la Asamblea en los casos de extorsión a sus subalternos, pero lo que ellos no entienden y creo que nunca entenderán es que, eso para el país no es lo importante, lo que realmente nos importa y nos decepciona cada día más es confirmar que la Asamblea Nacional del Ecuador está llena de corruptos, de ladrones, de asesinos, de secuestradores, de extorsionadores, de mitómanos y de degenerados, y por supuesto, esto va para ambos sexos, no voy a hacer esa connotación absurda e innecesaria creada de la ignorancia correísta, que propone repetir el mismo adjetivo para el hombre y la mujer, menos ganas tengo cuando todos son la misma basura.

Marcela Aguiñaga, aquella que habla del baño de verdad, conforma la Comisión ocasional de la Asamblea, quienes emitieron un informe final en el que, como se esperaba, omitieron nuevamente los nombres de los responsables del sicariato al Gral. Jorge Gabela, la viuda de la víctima rechazó que el borrador indique solamente que el asesinato tuvo que ver con una delincuencia organizada, SIN NOMBRES, quien además tuvo la valentía de dar un par de nombres tales como el Crnel. Vargas bajo las órdenes del Gral. Alonso Espinoza. Adicional a esto, sorprende ver a Marcela Aguiñaga en esta Comisión, siendo otra fanática confesa del delincuente Correa, quien tiene su granito de arena en este asesinato.

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