La rebeldía y desobediencia de la mujer

Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14:6)

¿No fue acaso la rebeldía y la desobediencia de la mujer, la que nos llevo a toda la humanidad a la muerte?

Génesis, Capitulo 3

3:1-6 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

El pecado tiene un lugar, hora, y fecha de nacimiento. Su origen se remonta al instante mismo en que se da lugar la desobediencia por parte de Eva, quien frontalmente se rebela y contradice la voluntad de Dios. El pecado, como un virus mortal y contagioso, nace ese instante y su desarrollo y consecuencias empiezan inmediatamente. El alarde, la prepotencia, y la rebeldía de Eva, se ve reflejada en su preferencia de hacer caso a Satanás y de desobedecer frontalmente a Dios.

Debemos recalcar que Satanás no engaño en todo lo que dijo a Eva, pues efectivamente Dios nos ratifico que Satanás no mintió del todo cuando convenció a Eva sobre el hecho de que, al comer del árbol cuyo fruto estaba prohibido, “serian abiertos nuestros ojos y seriamos como Dios en entendimiento, sabiendo del bien y del mal.”. El engaño de Satanás se da mas bien en que Dios Padre ya nos había prevenido que “moriríamos si comiésemos de ese fruto”, mientras Satanás convenció a Eva de que, “no moriríamos” por esa causa.

Aunque parece que, según la Biblia, en esto tampoco mintió Satanás, si es verdad que la pena por esa falta seria la muerte, pero una muerte diferente, no una inducida por ingerir el fruto prohibido, sino por otra razón completamente diferente.

La muerte de Eva al comer del fruto prohibido, no fue inmediata o instantánea como quizás ella esperaría que ocurriese, esto ocasionó entonces que le fuera más fácil convencer a Adán para que el también comiera del mismo fruto.

No sabemos con exactitud cuantos años vivió Eva antes de morir, pero de Adán si sabemos que vivió 930 años, y murió.

A esta y toda desobediencia humana contra la voluntad de Dios, es a la que llamamos “pecado“. El pecado esta representado inicialmente en el acto de Eva de desconocer concientemente las enseñanzas de Dios, de aceptar las mentiras del Diablo, de desconfiar en la verdad y las revelaciones divinas; verdades que ya habían aprendido tanto Adán como Eva, directamente de “Dios Padre”, el creador de todo lo que existe.

Adán fue advertido: “No comerás del fruto prohibido, por que ciertamente morirás“. Jehová no le dijo esta advertencia a modo de amenaza sino como parte del conocimiento indispensable que Adán debía recibir para evitar el peligro y la muerte.

Igual que usted previene a cualquier niño de no cruzar la calle por que puede ser atropellado y muerto, esto nos hace entender que dentro todas de las creaciones de Dios ya existían y estaban previstas algunas creaciones que podrían ser peligrosas, destructoras y aun mortales para el ser humano.

Aunque esas creaciones tengan fines nefastos, sus razones y objetivos son totalmente desconocidos para el hombre.

Por la misma razón que cada objeto, animal o cosa creada trae consigo determinado peligro o beneficio, Adán tuvo que ser prevenido oportunamente y tan pronto como fuese posible sobre aquellas creaciones. Algunas traerían peligro e incluso la muerte si se enfrentasen a ellas.

Así fue como El Creador educó oportunamente a Adán, y Adán a su vez hizo lo mismo con Eva. El instruiría oportunamente a Eva sobre todo aquello que el ya había aprendido y que representaba un peligro.

La actitud de Adán hacia Eva fue exactamente la misma actitud que el mismo ya había recibido de su Padre. Esa actitud protectora y amorosa, la cual se refleja en la protección constante para que Adán evite el peligro y su muerte.

¿Acaso no hace usted lo mismo con sus propios hijos y aun con extraños?

Satanás nunca pudo convencer a Adán de que coma del fruto prohibido por que la lógica del hombre es lineal mientras la lógica de la mujer es paralela. Esto no quiere decir que una lógica paralela sea mala, de menor calidad o peor, sino simplemente diferente, y quizá incluso mejor en muchos aspectos a la del hombre.

Dios puso en Eva mejores y mayores funciones y cualidades que las del hombre, y en muchos casos también le dio limitaciones y faltas o escasez de otras cualidades.

Conociendo Satanás la naturaleza de la mujer, empieza su labor de convencimiento por ese lado, “Eva entonces se convirtió en una presa fácil” y así se probó efectivamente.

Satanás ya con la ayuda de Eva, logro también convencer a Adán de incurrir en el pecado. Hasta ese entonces, Adán obviamente, creía y confiaba más en Dios Padre y en Eva, que en Satanás o en sus demonios.

La actitud de Eva hacia Adán, no fue la misma actitud que ya le había demostrado Adán a ella. Mientras Adán la instruía y la educaba para protección, Eva no dudo mucho en convencer a Adán de incurrir también en el pecado, sino que mas bien arrastró concientemente a Adán a que también cometa la misma maldad que Eva, y en consecuencia, el también encuentra la muerte.

Se había dado lugar no solo al suicidio de Eva; sino también, al homicidio de Adán. Pero, ¿fue este un acto llevado a cabo con premeditación, alevosía y ventaja por parte de Eva? ¿O debido a que Eva no murió instantáneamente, se le hizo fácil entonces a Adán empezar a dudar de Dios?

La historia nos enseña a todos que efectivamente los dos morirían como en verdad murieron. Pero la muerte no se da por haber comido del fruto prohibido, sino por las consecuencias de hacerlo, o sea, por “la sentencia dada por Dios” en caso de que contraviniesen su orden. El acto de “comer del fruto del árbol prohibido”, (el árbol del conocimiento), no fue lo que trajo la muerte a Adan y Eva, pues al comer de ese fruto, esto trajo ciertamente la “sabiduría sobre el bien y el mal” tal y como lo habían dicho ambos, Dios y Satanás.  La muerte entonces viene por evitarles de alli en adelante comer del fruto de otro arbol, “el árbol de la vida”.

Así se comprueba en las afirmaciones de la boca de nuestro mismo Dios cuando dice: (Génesis 3:22) “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.”

En Génesis 3:22 se rebela con más precisión que la muerte no proviene por comer del fruto prohibido sino que viene por la penalidad de incurrir en esa desobediencia.

La muerte proviene al evitar que tanto Adán como Eva, ya no coman mas del fruto de otro árbol que era el que les otorgaba la vida eterna. “El árbol de la vida”.

Este es otro árbol ubicado en el centro del paraíso. Detrás de este suceso, tanto Adán como Eva y toda su descendencia también mueren. No por que tengamos en nuestros genes el gen de la muerte, sino por que ya no tenemos acceso al árbol de la vida. En consecuencia, nuestro cuerpo crece, envejece, y muere.

Si Eva estuvo conciente de que cometió el pecado, debió ser mas protectora de Adán y mas responsable de sus propios actos, no tenia por que convencer a Adán de entrar en la misma desobediencia y morir.

Eva hubiese muerto sola y no le hubiese quedado otra opción a Dios Padre que volver a crear una nueva y mejorada Eva para Adán.

Lo más probable era que efectivamente Dios si habría podido crear una nueva Eva, una que ya no influenciara tanto en Adán, y así evitarían comer del fruto prohibido.

Con suerte y con algunos genes mejorados, se hubiese podido mejorar el delicado y arbitrario poder de decisión de la antigua Eva para crear una nueva y mejorada versión, una que sea más compatible con la fortaleza de pensamientos y de sentimientos ya demostrada por Adán.

De allí que, para el rescate de la raza humana, “Dios nuevamente escoge a un hombre”, escoge a “Jesús”. El hombre es mal lineal y más fuerte para conseguir el objetivo que Dios deseaba lograr. Su propósito era “rescatar de la muerte a la raza humana”.

Si la mujer hubiese sido mas fuerte, en vez de un hombre llamado “Jesús”, hubiésemos recibido a una mujer llamada “Jesusa”, la que en la primera oferta y tentación de Satanás, (en el desierto), le hubiera dicho “si” a la primera oferta y promesa del Diablo, como fue, la de compartir todas sus riquezas en la tierra, con la condición de que acepte su reinado y se doblegue ante el. Entonces nos hubiera hundido mas, en ves de rescatarnos.

Tanto la anatomía como la sicología femenina, su rol en la existencia, sus objetivos humanos, sus deberes y responsabilidades, son muy diferentes a las del hombre en la mayoría de los casos, aunque en algunos casos si son muy parecidos. Pero la constante rebeldía e indiferencia de la mujer nos sigue llevando a toda la humanidad hacia la muerte.

El deterioro de todo valor moral, del amor en si mismo, del respeto a la vida y a la muerte, de la obediencia a Dios, empezó ese mismo instante en que nació el pecado.

A pesar de que ya esta comprobado que efectivamente la muerte se apodero de nosotros, Dios nos advirtió que si lo desobedecíamos ciertamente moriríamos.

La realidad actual es que los trillones y trillones de muertos a través de la historia no han mejorado en lo mas mínimo la actitud de rebeldía e indiferencia de la mujer; seguida de la actitud de rebeldía e indiferencia del hombre.

Adán y Eva, al preferir a Satanás como su nuevo y mejor Dios que aquel verdadero Dios que en verdad los protegía, pusieron a Satanás por sobre la autoridad de Dios, su gran amor por el otro no solo se desmorono, sino que la autoridad y la confianza que ejercía cada uno sobre el otro, rápidamente se deterioraría al mismo tiempo que se burlaron de todas las enseñanzas y de la protección de Dios.

Mientras Adán y Eva aceptaron a Satanás como su nuevo orden, su nueva verdad, su nueva ley, su nuevo señor, y su nuevo maestro, al mismo tiempo fueron expulsados del paraíso, y prohibidos del acceso al árbol de la vida.

Tan convencidos estuvieron Adán y Eva en aquel entonces sobre que Dios les mentía, que incluso hoy, ya no hay historia ni verdad que valga y que los traiga a “arrepentimiento” alguno.

Primera Epístola del Apóstol Pablo a Timoteo

Sobre las mujeres:

1 Tim 2:9-15 Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad. La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia.

¿Para que ataviarse de ropa decorosa, si pueden ponerse minifaldas y mostrar el trasero y los calzones a todos los chicos del barrio? ¿Por que usar un peinado decoroso, cuando las permanentes, los químicos colorantes y los churos no se hicieron solo para unas sino para todas? ¿Por qué renunciar al oro, si es el oro justamente la causa principal del asesinato interminable de más de media humanidad? ¿Por qué no usar vestidos costosos, si la mujer del alcalde usa perlas, oro, y vestidos caros y preciosos? ¿Y por que hacer buenas obras, si para eso ya existen monjas y pastores tontos dedicados al bien común? ¿Aprender en silencio? No señor, eso no va con ellas, ahora ellas son las maestras de todas las ciencias. Y en cuanto a la sujeción, mejor que se sujeten los hombres si se creen valientes, por que de sumisión ellas ya conocen bastante.

El pedido constante proveniente de Dios y posteriormente proveniente de Adán, de los profetas, de Jesús, de todos los Apóstoles, de todos sus novios, esposos, hermanos, padres, y aun de todos los espíritus del cielo, es que la mujer se sujete y sea obediente a las disposiciones tanto de Dios como de sus hermanos, maestros y esposos.

Sin embargo, históricamente esto nunca fue posible. La rebeldía y desobediencia de la mujer (como también del hombre), sobrepaso y sobrepasa toda disposición divina. Esto no solamente llevó a la humanidad a la muerte, y a todas las consecuencias del pecado, sino que por su actitud de constante rebeldía, el verdadero amor de Dios y del hombre, se han ido deteriorando más y más a través de la historia.

Las crecientes e instigantes luchas de la mujer por una igualdad de derechos para con el hombre, siguen su trayectoria y ganan terreno cada vez mas y mas en la historia al punto de que ya han ganado el derecho al aborto, al trabajo igualitario, al derecho de tomar roles de trabajo que son masculinos, y para los cuales no solo no es apta físicamente, sino inútiles por completo.

Pero allí están las mujeres, cada día en más y más roles que originalmente fueron designados y asignados para los hombres.

No digo que no haya roles femeninos o masculinos que pudiesen tomar, sino que, por su obsesión imaginaria de que están siendo disminuidas, manipuladas, o que han sido disminuidas por los hombres, ellas tiene un objetivo único en su mente que es la de irse contra Dios, contra el hombre, contra su nuevo amor, al que eligieron al principio del pecado, o sea contra Satanás, y contra todo lo que se les ponga en su camino.

Las mujeres son ahora el nuevo eje de la familia, las que salen a trabajar mientras sus hijos se crían con la televisión, la Internet, y con los otros niños del barrio. Si sus hijos son mujercitas, entonces los niños del barrio las hacen madres antes de llegar a los 15 años de edad; el amor, el cuidado y la atención que reciben sus hijos, ya no provienen del padre y de la madre, sino de la nana, de la abuela, y del amante secreto de la madre, y a pesar de que los Evangelios les pide sujetarse y ser sumisas, de no ser ellas las que prediquen los evangelios, sino que aprendan en silencio y con amor, con santificación y con modestia, hoy en día hay mas y mas “pastoras y ministras” que, al igual que Eva, tienen que ser ellas las que deciden y resuelven “que” y “como” se debe escribir la historia humana.

Si Dios y el mismo Adán no pudieron con ella, mucho menos yo que soy menos que ellos dos juntos. A tanto llega la rebeldía de la mujer que, ahora escogen narcotraficantes, abogados, militares, políticos, ladrones y guerrilleros por esposos. Después tienen hijos con ellos, y luego esos hijos llegan a ser los presidentes más tiranos, corruptos, sinvergüenzas y mentirosos de todos los pueblos del mundo.

No hablemos de los abogados, políticos y militares corruptos y sinvergüenzas, sin pudor ni ética alguna. Ética presidencial labrada en las pandillas, entre drogadictos ladrones y mariguaneros.

Sigue mujer, sigue con tu rebeldía, que la reivindicación de la voluntad de Dios ya esta expresada en la disposición de que en el nuevo reino no habrá mas géneros, ni masculino ni femenino, y de que la mujer será humillada para reprensión y aprendizaje de obediencia. Escogiste a Satanás como tu Dios, trata entonces por lo menos de serle fiel a tu nuevo amo, a Satanás si puedes, ¿acaso haz podido serte fiel a ti misma?

La igualdad de los géneros no nace de una consideración democrática de la sociedad, sino de la naturaleza íntima y más específica del cuerpo al que somos unidos por la acción del Espíritu Santo. Dicha igualdad, que nace de la unidad del cuerpo presentada por Pablo, se explica en estos términos: “Todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo: ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre, ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” (Gálatas 03:26-28). La igualdad de los miembros de la iglesia se halla originada por el único cuerpo en el que son recibidos «por igual», así sean miembros diferentes, ya que, a nivel social y humano, siempre seguiremos siendo distintos.

Dios no nos creo iguales, ni nos dio los mismos derechos y obligaciones, aun a hombres entre hombre, o a mujeres entre mujeres, a cada uno le dio roles, deberes, derechos y responsabilidades distintas. De lo que menos hay en el universo, es justamente de igualdad, sea en el campo que sea.

La mujer sigue abogando y luchando por una igualdad de géneros, de derechos, de deberes, y de responsabilidades, para probarle a Dios que ella sabe más que él, y que sus remedios y soluciones tienen más razón, y que sus decisiones son más importantes que toda la creación y el conocimiento y sabiduría de Dios mismo.

La mujer resulto ser más astuta, inteligente, y vivaracha, que el mismo Satanás. Fue, es y será siempre, la mejor y más fiel aliada de Satanás. Si no por razón alguna que valga la pena, si por su propia rebeldía y desobediencia.

La mujer no descansara en su lucha por la igualdad, sea cual fuere esta que esta en su propia imaginación, hasta que vea a Dios, a Satanás y al hombre, a todos ellos, postrados juntos o individualmente, ante ella.

 

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3 comentarios en “La rebeldía y desobediencia de la mujer

  • el 5 diciembre, 2012 a las 9:48
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    Dios no creo a dos seres diferentes el uno mas superior que el otro, los creo semejantes. no hay superioridad ni competencia, Adán peco mas porque no obedeció a Dios si no a su mujer. LA MUJER QUE CREO DIOS FUE UNA OBRA DE AMOR. DIOS NO SE ARREPIENTE DE LO QUE HACE, SI NO DEL HOMBRE QUE SIEMPRE LE HECHA LA CULPA DE TODO.

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  • el 5 diciembre, 2012 a las 10:57
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    Entonces, sugieres que el obedecer o seguir a la mujer es mas grave que obedecer o seguir a Satanas? Creo que estas disvariando, por que el pecado es una desobediencia a Dios, no al hombre. Luego afirmas que: “Dios no se arrepiete de lo que hace”, ver: Genesis 6:6. – “Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.”. El termino hombre aqui se refiere a toda la humanidad, no solo al genero masculino. Y de alli su decision del diluvio, para terminar con toda la raza humana. Y otra cosa, no culpemos a Dios de las vivezas, de la rebeldia, y de la desobediencia que empezo con Eva y continuo con Adan y toda su descendeencia. No esta eximido Adan de seguir a Eva en su rebeldia. Este articulo se refiere al origen del pecado, y la continuacion y las consecuencias del mismo. A estas alturas, ya que importa si la mujer se siente o no culpable, al cabo, creo que ella ni se duele de lo ocurrido. Su prepotencia y quemimportismo ya fue manifiesto desde el inicio del pecado, que podemos esperar ahora de ella?, lo correcto seria, esperar el arrepentimiento, tanto de mujeres como de hombres, pues ambos incurrieron en pecado. Uno detras de la otra, pero al final de cuentas, ambos pecaron.

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  • el 5 diciembre, 2012 a las 11:17
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    Con respecto a tu declaracion de que “”Dios no creo a dos seres diferentes sino semejantes”. Creo que algunas mujeres se sienten hombres, se las llama lesbianas, y algunos hombres se creen mujeres, se los llama gays, quiza no te haz visto bien en un espejo y por eso no sabes cuales son las diferencias notables entre hombre y mujer, y por eso dices que “Dios no creo seres diferentes”. Para ayudarte un poco: Dios no solamente nos creo diferentes, (aunque semejantes en el codigo genetico), sino que estableció un orden para la familia, para que ésta pudiera funcionar adecuadamente. “Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.” Ver: 1CORINTIOS 11:3 – O sea que, Cristo debe ser el centro de todo hogar, y el que ocupe el primer lugar en el corazón de cada miembro de la familia; el varón debe estar sujeto a Cristo, y la mujer sujeta a su marido, y los hijos sujetos a sus padres. Ese es el orden divino, el orden establecido por Dios. ¿Por qué hay tantos hogares disfuncionales y tantas familias en crisis? … -Cristo no es el centro del hogar, y por lo tanto, el orden para la familia se ha tergiversado; cada cual camina según su propia opinión, y segun su prudencia, no tomando en cuenta la ordenanza divina establecida para bendición. “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.” PROVERBIOS 10:22

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